Productividad.
El sorgo
es seguro.

El sorgo es el cultivo que sube, sube, sube…

El sorgo es el quinto cereal más extendido en el mundo con más de 60 millones de toneladas producidas cada año y lleva décadas formando parte del paisaje agrícola. Se cultiva en todos los continentes. Principalmente en África (30 millones de toneladas, es decir, el 50 % del volumen producido), y también en los Estados Unidos (10 millones de toneladas en 2019), Brasil, Argentina, Australia (principales países exportadores), China, la India y México (3 países que producen para su propio consumo). El sorgo, poco cultivado en Europa hasta ahora, ha crecido de manera constante en esta región durante varios años. La producción superó el millón de toneladas en 2019.
Muchos países importan sorgo (China, España, Japón, México, Italia). El aumento de la producción de sorgo en Europa es, por lo tanto, un desafío estratégico.

Unas ventajas agronómicas y edafoclimáticas únicas:

El período de vegetación bastante corto, que hace de él un buen cultivo intermedio, la capacidad de implantación en cualquier tipo de suelo, la sobriedad en insumos y la adaptación al calentamiento climático.

Si hacemos bien las cuentas,
el sorgo es una buena oportunidad.

Fabienne Coletti, agricultora italiana, comenzó a cultivar sorgo en 2017, cuando transformó su explotación en bio. Dos cosechas más tarde, constata que, tanto por su rendimiento como por su rentabilidad, los resultados hablan por sí solos.

Control de riesgos

Al diversificar sus producciones gracias al sorgo, los agricultores disponen de un cultivo complementario que presenta numerosas ventajas frente a distintos altibajos (clima, parasitismo, fluctuación del curso de materias primas…). A este respecto, el sorgo es un cultivo fiable.

Un potencial de rendimiento en aumento:

En granos, 7 t/ha en Italia, entre 5 y 6 t/ha en Francia, rendimientos de más de 10 t/ha observados con regularidad en situaciones con un adecuado suministro de agua (pluviometría o irrigación) y, en los países de Europa del Este, unos importantes aumentos del rendimiento fáciles de alcanzar gracias a las variedades híbridas… Ofertas genéticas para todas las regiones: sorgo en grano, sorgo forrajero monocorte y multicorte… gracias al dinamismo de los seleccionadores europeos, la creación varietal responde a todas las necesidades de los agricultores y a todos los mercados.

Las principales ventajas del sorgo según los agricultores.

Por iniciativa de Sorghum ID, Arvalis-Institut du végétal y la asociación ProSorgho, se ha realizado recientemente una encuesta entre un centenar de productores franceses de sorgo en grano para comprender mejor sus motivaciones para producir sorgo. La muestra representa varias cuencas de producción: en particular la sudoccidental (la cuna histórica del cultivo del sorgo en Francia) y el valle del Loira de Poitou-Charentes (donde el cultivo ha progresado durante varios años).

Como promedio, surgen 4 argumentos principales: la sobriedad del agua, la rentabilidad, la diversificación, la facilidad de un itinerario técnico.

Pero los agricultores también aprecian el sorgo por su rusticidad, su capacidad para romper el ciclo de las enfermedades y de las malas hierbas, el hecho de que no requiere un equipo específico, que mejora la estructura del suelo, que no consume mucho tiempo, que puede utilizarse en tierras con menos potencial… En otras palabras, tan pronto como lo prueban, los agricultores adoptan el sorgo.

Descargar un estudio realizado entre los agricultores franceses

Otras ventajas

Respeto del medio ambiente. El sorgo es seguro.

Conservación de los recursos hídricos. El sorgo es seguro.